viernes, julio 11, 2008


La Monada


“He hablado del espíritu de las cosas. Que somos un ser de energía y para manifestarnos tenemos vehículos de componentes físicos, átomos aglomerados o materia concentrada, en vuestro caso, atraídos por el imán de la Conciencia y sostenidos por el Amor. El planeta Tierra también posee un espíritu, su propia masa representada por energía pura. Esta brota desde el interior y la llamamos Monada. Igual que una célula, en el núcleo de la tierra hay luz, luz concentrada y en su manifestación física la veríamos como oro líquido. De modo que en el centro de la tierra hay un pequeño sol recubierto por capas, como una fragante cebolla, ¿ves?
En el centro de la tierra existe otro mundo habitado. La manifestación desde el núcleo hasta la superficie la llamamos ‘el viaje de la Monada’, que resulta en el reino vegetal. Este espíritu pulsa desde el interior. Cada onda de energía comienza a expandirse de forma radial hacia la superficie. Así que pasa por todos los niveles interiores atravesando la materia. Desde los reinos del Magma incandescente, pasando por los minerales, llega finalmente hasta la corteza terrestre. Aquí da el último paso y en verdad el más hermoso a la vista de los dioses dormidos: entra en el vegetal y cuando la semilla se abre como un ojo y brota el primer yuyo se produce el ‘Abrazo Cósmico’ de la luz de la Monada con la luz de su padre el Sol. Es el punto cenit del viaje de la Monada. Su motivación pulsante es el encuentro con su origen, la luz del sol, ¿ves? Entonces comienza lo que conoces como fotosíntesis, por medio de la cual, el reino vegetal transfiere la energía solar y la convierte en tu alimento. Luego la Monada produce las flores. Estas son la mas alta expresión de belleza, de gratitud y bendición hacia toda vida, un regalo de la Deidad, puesto que la belleza, esa energía indescriptible que produce los mas elevados sentimientos la absorbes por los ojos, es otra forma de alimentación, pero es mas sutil. En vez de nutrir el cuerpo, nutres el alma. Luego los pequeños insectos disfrutan de esta manifestación, es el vínculo secreto de las flores y las mariposas. Brota una rosa blanca, la Monada ha cumplido su cometido. Las pequeñas Feéridas y las gnomitas y los duendes en los jardines pintan los brotes con iridiscencias de color que son atraídas hacia la manifestación desde lo etéreo. Es el arte de la Deidad, la Deidad es Arte.”

domingo, julio 06, 2008

El rostro de los gnomos es lo primero en aparecer, define su individualidad y de sus ojos irradia todo aquello que se quiera saber; de donde proviene, cuál es su clan, cuál es su virtud particular, cuál es su mensaje. El rostro, sus ojos, son un foco radiante de sus cualidades. Literalmente se hace solo, él mismo plasma su figura en la terracota. Se completa el rito de individualización cuando se le da un nombre y ya está listo para elevarse a grandes ciclos evolutivos e interactuar directamente con nuestro mundo de la forma, la densidad atómica.
La cabezita del medio en la fotografía la hizo otra persona, muy especial en mi vida, pues ella misma abrió su portal para atraer el reino sutil a su vida y su realidad, y dispensar su radiación al mundo, el planeta y los dioses dormidos (que ya están despertando)
Ahora somos dos, un complemento creativo... los seres elementales celebran su gracia, su belleza, su pureza y su despertar.
Gratitud